..."Como les sucede a la mayoría de los humanoides, cargo con lo que los budistas llaman la "mente del mono", es decir, esos pensamientos que saltan de rama en rama, parando sólo para rascarse, escupir y aullar. Desde el remoto pasado hasta el ignorado futuro mi mente se columpia frenéticamente por los confines del tiempo, abordando docenas de ideas por minuto sin control ni disciplina alguna. Esto en sí no supone necesariamente un problema; el problema es el estado de ánimo que acompaña al pensamiento. Las ideas alegres me ponen de buen humor, pero -¡plaf!- de golpe vuelvo a la preocupación obsesiva y estropeo el asunto; y entonces recuerdo un momento de indignación y me vuelvo a acalorar y enojar; pero entonces mi mente decide que es un buen momento para compadecerse y entonces me siento sola otra vez. Al fin y al cabo somos lo que pensamos. Los sentimientos son esclavos de los pensamientos y uno es esclavo de sus sentimientos.
El otro inconveniente de columpiarse por las viñas del pensamiento es que nunca estás donde estás. Siempre estás escarbando en el pasado o metiendo las narices en el futuro, pero sin detenerte en un momento concreto. Se parece un poco a esa costumbre que tiene mi querida amiga Susan que, cuando ve un lugar lindo, exclama medio aterrada: "¡Qué hermoso es esto! ¡Quiero volver alguna vez!" y tengo que usar todo mi poder de persuasión para convencerla de que ya está ahí. Si buscas una unión con lo divino, lo de columpiarse de aquí para allá es un problema. Si a Dios lo llaman presencia es por algo: Dios está aquí ahora mismo. El lugar donde hallarlo es el presente y el momento es ahora."...
La película: Eat Pray Love
A diferencia del libro, que es fresco, ágil y de lectura amable, la película resulta de una infantilidad suprema. No logra captar el espíritu del libro. Aburrida y previsible.
Trailer: Eat Pray Love
Dirección: Ryan Murphy
Año: 2010
Protagonistas: Julia Roberts, Javier Bardem, Richard Jenkins.
Duración: 133 minutos




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